miércoles, 20 de julio de 2011

Un destino para Angela

Año 1950
Pueblo de San Gerónimo
Pcia de Buenos Aires

El teatro es pequeño y muy antiguo, tiene una sala amplia con paredes algo descoloridas, el telón está cerrado y solo una luz está encendida.
El letrero dice : A Camarines.
Angela recorre lentamente el largo pasillo, ha pensado en hablar con la estrella para pedirle una función a beneficio para el orfanato, ya que la gira ha sido tan exitosa.
Ve una puerta entreabierta, es temprano, "no ha llegado nadie todavía"  le había confiado Don Pedro mientras barría el hall.
La noche recién caía, aliviando el calor húmedo de Enero.
Cosméticos, pelucas, collares y mucho brillo rodeaban a un gran espejo iluminado.
La ropa colgaba de un viejo biombo, de dos sillas de madera y paja, todo estaba desordenado, pero el colorido era una fiesta para los ojitos de Angela.
Esta novicia de hábito gris, en el medio del camarín no podía opacar tanto brillo. Hasta que reparó en la imágen que le brindó el espejo.
Y ahí estaba Angela.
Se miró de arriba a abajo con una mezcla de pena y asombro.
Rodeó sus pechos con sus manos como buscándolos y alzàndolos con temor. Tomó un corpiño y se lo calzó sobre su hábito mirando antes hacia la puerta.
Había un silencio cómplice.
Lo volvió a poner donde estaba, y se miró mas de cerca, y vio su carita jóven y su tez pálida.
y se dijo: Ay Angela.........
Sentada frente al espejo:

- Ay Señor perdona, en poco tiempo me consagraré y dedicaré mi vida a serte fiel y servidora. No he conocido el amor, ni siquiera se lo que es un beso en la boca. Pero Señor, he decidido servirte porque siento tu amor desmedido. Me han dicho que ningun hombre se fijaría en mi.
Pero tengo un cabello escondido bajo esta toca y unos pechos pequeños habitan aquí abajo y nunca fueron acariciados.
Señor, tengo un vientre que nunca anidará vida?
Amo a los niños huérfanos de ojitos tristes con todo mi corazón
.
Recorre nuevamente el camarín, tocando todas las prendas y accesorios.

-Recuerdo que cuando era niña me escondía en el desván de mi abuela donde había un baúl con sus ropas y collares de cuando era jóven. Y había un espejo como este.
Yo me probaba vestidos con encajes y tules y soñaba que era artista y cantaba y bailaba.......
Mi madre no lo sabe y si lo hubiera sabido no me hubiese dejado subir al desván de la abuela nunca mas.
Ella me ha llevado hasta ti, con mucho esmero, haciéndome saber que este es mi destino. y yo le agradezco el  haberte conocido y soy muy feliz al pensar en el momento que en que entrarás en mi corazón para siempre.
Pero Señor, dime: debería resignar la idea de poder embellecerme, veo aquí tantas cosas que las mujeres usan para poder deslumbrar y mejorar su aspecto.

Angela comienza a ponerse lapiz labial color carmín y colorete en sus mejillas, desprende su toca y deja ver su cabello castaño timidamente despeinado.

-Señor, mi madre no ha dejado que nadie vea mis piernas.
Se sube lentamente el hábito y observa sus piernas en el espejo, toma un vestido colorido y se lo imagina puesto.

- Es pecado ponerme esta ropa que no es mía? No me la voy a llevar. Siempre usé la ropa de mi hermana mayor, jamás pude elegir un vestido.
Mi madre dice que los colores brillantes incitan al pecado y que los hombres hacen mucho daño.
Mi padre ha sido muy bueno pero yo no lo conocí, falleció siendo yo muy pequeña.

Mientras ,se saca el hábito detrás del biombo y se prueba un vestido colorado, ya puesto se mira y se asombra y le da pudor, sonríe y arregla su cabello.

_ Ay Señor, se que está mal lo que estoy haciendo pero nunca podré volver a ver estos atuendos. Dejame brillar por un momento.

Comienza a dar vueltas entre boas y pañuelos de seda.

- Dice la hermana Camila que debemos estar seguras del paso que vamos a dar. Mi madre le ha dicho que yo nací para ser monja y servir a Dios.
Pero yo...................no estoy tan segura........

Se prueba unos zapatos de tacos altos y coloca un sombrero raro en su cabeza y comienza a bailar una música que imagina con alegría.

- Señor, es cierto que un hombre no se fijaría en mi? Ni siquiera asi vestida?
Mi madre dice que la belleza está por dentro y basta con que la veas tu.
La alegría es pecado?
La música me hace bailar y siento un extraño placer al hacerlo. En el Club del pueblo bailan Tango!!!!
Mi madre dice que es un danza del pecado porque los cuerpos se tocan. Yo he visto que las piernas se entrelazan al ritmo de la música y parecen abrazarse y soltarse con movimientos muy sensuales y a veces bruscos. A mi me gustaría bailar tango, pero no se.................................
-Señor, si te prometo ser buena, hacendosa, solidaria, no robar, ni mentir, cumplir con los mandamientos pero........................................no ser monja? Me querrías igual? Esta también soy yo y me veo mas feliz hasta mas...................................bonita.
Quisiera conocer el amor de un hombre y formar una familia, y.........................también bailar.

De pronto se escucha la voz de su madre que grita:

-Angela, donde estás?
Se abre la puerta, la ve y dice: Perdón, estoy buscando a mi hija, no la ha visto srta? Ella es una novicia diminuta y poco agraciada, es tan distraida que seguro se ha perdido por estos pasillos. Disculpe, seguiré buscandola.

Angela mira el espejo y dice:

-Sigue buscándola madre pero ya no la encontrarás, Señor he escuchado tu respuesta, el espejo me lo ha dicho.

FIN

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2 comentarios:

  1. Muy bueno, Inés. Me ha gustado. Escribes muy bien. Te felicito. Un saludo.

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    1. Muchisimas gracias por tu comentario, ya que este fue mi primer cuento, por el que tengo un especial cariño. Un beso. Inés

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